Con dieciocho años.
Mi camarada Silvino recupera de mi olvido este poemilla que hice hace ya una eternidad. Y aunque la obra sea mía, suyo es el mérito de haberlo sabido guardar. Éramos muy jóvenes y en su correo me dice mi camarada: «Es un recuerdo de aquella época en que éramos más jóvenes y soldados, porque jinetes…